Seguímos con el hilo del Entrenamiento del Sistema Digestivo, hasta el momento, el tema estrella de Glut4Science, con el que vamos poco a poco profundizando en el conocimiento de esta nueva metodología de Entrenamiento Nutricional.
Recuerda que, hasta ahora, ya he hablado sobre lo que es el "Training the gut", cuales son sus efectos fisiológicos y beneficios y de cómo entrenarlo mediante las distintas fases propuestas (propuesta de las 6 fases).
Pues bien, en esta entrada me voy a centrar en el "¿Cuándo?". Es decir, en qué entrenamientos o sesiones debemos de entrenar nuestro sistema digestivo.
Para ello, fíjate en la imagen y en el gráfico que representa, de la manera más simple y sencilla posible (que ningún preparador/a físic@ o fisiólog@ se altere con esto, es solo un ejemplo sencillo), las 3 zonas de intensidad principales respecto a la concentración de Lactato en sangre. Podríamos decir que representan las 3 zonas metabólicas, siempre siendo conscientes de que las rutas metabólicas no funcionan de manera independiente y cuadrada, sino que se complementan entre ellas mediante el llamado "continuum energeticum".
En él he querido representar, en rojo, la zona de intensidad superior al supuesto Umbral Láctico 2 (UL2) o Umbral Ventilatorio 2 (VT2), a partir del cual el uso de la glucólisis se vuelve más y más importante en la obtención de energía.
Además, debido a una mayor redistribución sanguínea, un mayor impacto y, generalmente, una ligera deshidratación, los problemas gastrointestinales se incrementan también a partir de esta intensidad. Nos encontramos entonces en un punto crítico en el que la necesidad y gasto de glucosa se incrementa de manera exponencial y, sin embargo, las dificultades para digerir y absorber los azúcares también aumentan.
¡Qué contradictorio! ¿Cómo metemos entonces más "gasolina?
Pues... como ya estarás pensando, la clave es el Entrenamiento del Sistema Digestivo. Estos son exactamente los dos motivos por los que debemos de entrenarlo en ese justo rango de intensidad. Para que lo visualices de mejor manera, voy a ponerte tres ejemplos de posibles entrenamientos en los que sería adecuado realizar el "Training the gut":
Por lo tanto (ya sabes los motivos), estos son los entrenamientos en los que debemos de aprovechar para optimizar al máximo el entrenamiento del sistema digestivo. Éste nos ayudará a rendir más, recuperar mejor y conseguir adaptaciones adicionales a nivel metabólico y digestivo.
Espero que este otro paso hacia el mundo del Training the Gut te haya ayudado a entender mejor el porque y el cuando realizar dicho entrenamiento.
Si quieres ENTRENAR TU SISTEMA DIGESTIVO de una manera profesional, personalizada y adecuada a tus demandas individuales, no dudes en ponerte en contacto conmigo. La importancia de contar con un/una asesor/a científic@ en este campo es crucial.
¡Te espero en la siguiente!
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